Página de Montórfano
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Pintores italianos
Paulino da Montorfano
Fue pintor y escultor.
Biografía tomada de "Montórfano" de Eustorgio Mattavelli
Lo encontramos mencionado en los Archivos del Duomo de Milán. Junto con Isacco da Imbonate, llamado en esos tiempos "optimus pictor Mediolani", en 1400 propuso pintar en la Catedral la "Nunziata" y dos años mas tarde pintó algunas historias sobre los vidrios y otras mas en 1404.
Un antiguo documento del Duomo recuerda que el 4 de Agosto de 1404: " Se da vidrio y plomo al maestro Paolino da Montorfano, pintor, para que trabaje y perfeccione un arco vidriado decorado con figuras en color para la sacristía izquierda nueva hacia Cómpedo con la condición que resultará lo suficientemente buena y loable por lo que se le pagará su merced si no, la perderá..."
Paolino perfeccionó su arco de vidrio con figuras y el 14 de Septiembre de 1404 se le ordenó continuar los diseños para las otras sacristías. El 30 de Noviembre de ese mismo año figuran pagados" a Paolino da Montorfano y Antonio da Paderno los cinco arcos vidriados hechos por ellos últimamente a razón de doce florines para cada uno y se les asigna otra tarea similar a realizar por el mismo precio".
En 1430 el maestro Paolino aceptó el encargo de dorar la estatua en mármol de San Bartolomé y fue el encargado de colocar en la mano del santoun cuchillo como símbolo del martirio.
En julio de del mismo año pintó, a pedido de los nobles y vecinos de Porta Cumana (llamada posteriormente Comasina) una majestad en campo de oro con la representación de San Jorge y del pequeño castillo de Carimate en Cantú.
Biografía de "Dizionario della Chiesa Ambrosiana", por Adriano Frattini.
Volumen IV, pag. 2324 - 2325
(Traducción de Hugo Alloa e Iván Malchiodi)
PAOLINO DA MONTORFANO (siglos XIV-XV)
Se desempeñó activamente en las obras de construcción de la catedral hasta fines de la primera mitad del siglo X. Se hizo famoso principalmente por sus diseños de vitrales y modelos para esculturas. Se presenta como unas de las figuras clave para comprender por un lado, la afinidad de gusto con el arte trasalpino, y por otro lado, el sentido de la nueva autonomía artística lombarda, en el marco de “l’ourage de Lombardie”.
La figura del pintor, que compromete su experiencia en el logro de nuevas exigencias técnicas (vitrales, esculturas), además de proponer la modernidad de una obra fundada en el dibujo, conduce al criterio fundador del período tardío de los Visconti, que consiste en proyectos de largo aliento, no desprovistos de complicaciones, sustentados en las precisas intuiciones, en cuanto a la íntima relación existente entre líneas y colores, de las vigorosas personalidades de artistas que, saliendo del anonimato, ponen cada vez más de manifiesto el importante papel que desempeñan en la construcción de la catedral. Con ello, más que conferir prioridad a la pintura respecto de las demás artes, garantizaban una “homogeneidad de tonos que también respetase la concepción iconográfica general” (Bossaglia).
La actividad de Montorfano, como artista de vitrales, es consecuencia de la decisión (1397) de cerrar con cristales de colores los huecos de las ventanas de las sacristías. En 1403 se encomienda un vitral de la sacristía septentrional (ventana número 22) a cinco artistas, entre quienes, según consta en documentos (1404-5), se encuentra Montorfano. De este vitral, actualmente desaparecido, queda la indicación del tema, extraído del Antiguo Testamento, lo cual permite, además, adjudicar a Montorfano la autoría de otro vitral, procedente de la ventana 33, que actualmente se encuentra en el Museo del Duomo y representa el ciclo de la Creación (¿?). Iconográficamente referido al Génesis, el vitral sugiere el nombre de Montorfano, o más bien el de su taller, y la pertenencia a los primeros antelli-campione de los años 1404-1405. A pesar de la imprecisión de las indicaciones, también confirman, al parecer, la mano de Montorfano el suave y fluido ductus pictórico y cierta desprejuiciada movilidad.
A esta obra le siguieron otras hasta el año en 1413, en que Montorfano realizó el tercer vitral en que se representa la ida de Santa Radegunda.
Si bien el intrincado estudio de los documentos no permite una lectura lineal de la producción del artista, todo hace pensar que su actividad en la construcción de la catedral no debió de cesar nunca.
Entre 1430 y 1435 se registran pagos por obras tendientes a completar el vitral, encomendado en 1422 a Stefano da Pandino, de la ventana del crucero septentrional, en el que se presentan escenas de las vidas de Giulitta y su hijo Ciríaco. La obra debía completar el altar para el que Montorfano ya había pintado, en 1415, los simulacros de los mencionados santos.
Entre las obras destinadas a la escultura, se atribuyó a Montorfano el San Pedro Apóstol que actualmente se encuentra en el museo y que procede del capitel del pilar número 83. Tal adjudicación fue hecha por Baroni, quien no deja de relacionarlo con el gusto de Michelino da Besozzo. Bossaglia retoma la teoría de Baroni pero descarta el nombre de Besozzo. Esta última hipótesis es al parecer la más convincente y aleja definitivamente el nombre de Jacopo delle Masegne, propuesto por Bicchi. Sea como fuere, se trata de una realización de comienzos del siglo XIV, que se situaría probablemente en la primera década.
Lo que más fácilmente se puede atribuir a Montorfano y su escuela es el San Juan Evangelista, extraído del pilar número 84 y que actualmente se encuentra en el museo. Si bien se presenta morfológicamente como San Pedro, su modelado resulta como aligerado por formas más suaves pero también más débiles, que en cierto sentido revisten una femenina languidez que, en el caso del Arcángel Gabriel de la ventana (número 20) del ábside, cobra tonos de contenido lirismo, probablemente influenciados por el arte francés. En esta obra, el drapeado constituye en sí todo un tema, en el que se conjugan los intentos decorativos con la búsqueda expresionista. Nos encontramos precisamente en los albores del siglo (1482) y quizá en un punto de entrecruzamiento de tendencias, tal como es dado ver en la refinada Virgen de la Anunciación (ventana 20, ¿1403?), totalmente envuelta en su amplio manto y, por ende, contenida en un ductus lineal con el que, poniéndose de manifiesto la matriz del diseño, se intenta, en términos humanísticos, caracterizar la conciencia.
Paolo Biscottini
Algo mas sobre Paolino da Montorfano en Montorfani da Montorfano
Matteo da Montorfano
Biografía tomada de "Montórfano" de Eustorgio Mattavelli:
En 1487 trabajaba con Francesco da Casorate, tal como lo atestigua Caffi, en la "glorieta contigua a la Cancillería del señor Bartolomeo Calco en la residencia ducal de Milán" y en 1489 trabajó también en la casa de Calco en San Martino. Fueron elogiados sus trabajos por ingenieros célebres como los hermanos Bartolomeo y Ambrogio Della Valle.
Seria bueno dedicar alguna calle del pueblo a alguno de estos nuestros ilustres conciudadanos dado que hasta ahora nadie lo ha pensado.
Bernardo da Montorfano
Pintó, en 1513, la primera de las cuatros imágenes de la Virgen que se realizaron sobre la fachada de El Brandale, y fue destruida con la demolición parcial de la torre.
Biografía tomada de "Montórfano" de Eustorgio Mattavelli:
Muy probablemente hijo de Giovanni Donato, en 1513 pintó en Savona sobre la torre del "Brandale" algunas figuras que se hicieron borrar cincuenta años después y luego rehechas por uno de los Semino. Este Bernardo se encuentra inscripto en la matrícula de arte pictórico y escultórico de Génova
Abraham Montorfano
Pintó varias obras en la Catedral de Milán en el año 1430.
Giovanni Montorfano
También pintor, ejecutó algunos trabajos en el Castillo de "Porta Giova".
Luigi Montorfano
Labró, en 1495 un frontal para la Iglesia de San Giovanni de Como.
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